Filtrar el golpe sordo de tu voz
en la subrayada noche,
es saberme en la posesión del infinito
en las manos que enredan cuerpos
tras los sueños de mis párpados cansados.
Más no preciso ojos, ni venas,
tampoco el incondicional roce
de tu suerte ante la mía,
solo filtrar el golpe sordo de tu voz
que me reclama.
Esther Ruiz
en la subrayada noche,
es saberme en la posesión del infinito
en las manos que enredan cuerpos
tras los sueños de mis párpados cansados.
Más no preciso ojos, ni venas,
tampoco el incondicional roce
de tu suerte ante la mía,
solo filtrar el golpe sordo de tu voz
que me reclama.
Esther Ruiz