miércoles, 21 de diciembre de 2011

Palabras

¿Cuantas veces al hablarnos nos vemos?

La palabra puede abrir mapas

los ojos

los cielos...

pero nunca, resucitar el olvido.



La noche entera voy a confesarte,

si me advirtiera el silencio

te pediría que perdonaras

esta voluntad constante

de extrañar tus palmas

sosteniéndome cuando

se ausenta tu latido.



Las palabras que entrego

no proviene de párpados vacíos

ni de lenguas resueltas,

tampoco entretienen visitas

que llegan breves, pero sin prisas

es algo más, son algo más.

Hablar sin mirarte

es el paralelismo del aire

que atraviesa tu risa

y mi voz.



Esther Ruiz.

Para Pilar.

Estas extremidades aplastantes de mi cuerpo
rezuman subterráneas larvas de ausencia.
Engendro mísero de muerte
sobre nuestros ojos impares.
Subrayo tu risa sobre el recuerdo
para llenar la memoria de mis manos
incalculable llanto de huesos rotos,
de lunas rotas.
Fracasaron los astros, el tiempo, la vida...
ofrecer mi ser en sí
es ofrecer mi memoria
llena de tus cosas.
Disfrazando de metal mi pecho
cosido a martillazos, lapidado en vida
y hablar desde el subsidio de tu voz,
para calmar el ansia que me imputa
esta pena de no tenerte.

Esther Ruiz.

Despertar

Tendría que socorrer el mundo,
caminar de puntillas
sobre la resonancia del sueño
para lograr lo inmortal,
la fe ciega del amor ciego.

 Sin puente,
como la memoria de la noche,
treparía el descanso
para ganarme
la boca horizontal dormida.

Y que de esa manera,
te llegara mi voz inclinada
acompañada del color
almendra de mis ojos,
para que así, sin excusas, nos creamos.

Esther Ruiz

Proyecto de ignorancia

Desde la hipocresía de no quererte
presento firme este proyecto de ignorancia
más si vivo desnuda sin tenerte
palpitaré entre manos sin importancia.

Que nadie nombre mi boca
ni el sueño arranque mi sonrisa
la pluma erguida se desboca
en el filo constante de esta prisa.

Esther Ruiz

Fuga de besos.

En esta fuga de besos
que me castiga tu boca
suplico cierres los huecos
que encontramos a deshoras.

Más si al perder el latido
urgente me desplazaras
suéltame en el cataclismo
de esta muerte asegurada.

Sin menciones de texturas
sin esfuerzo en este entuerto
tengo ya mi sepultura
en este “no” que alimento.

Con desgana defensora
mi humilde vida habla
en silencios me destrona
cual letanía descompasada.

Esther Ruiz

Derrota.

La conformidad del mundo
olvida las solitarias citas.
Nacen desde el vacío
las innumerables miserias
de los hombres y sus palabras.
Tan cierto como morir
en los anhelosos huecos
de su propia derrota.

Esther Ruiz

Sin descuidos

He construido la casa
sobre realidades y sin nostalgias,
sin límite de besos
como condena de vida.
Su futuro con forma de huella
será el misterio para sentir los ojos,
los brazos, sin descuidarnos
de nosotros mismos.

Esther Ruiz

viernes, 9 de diciembre de 2011

Convinción misma

Pensar en ti esta noche,
es vivirse desde el principio
de todos los almanaques
y horizontes.

... Desenfadarse
en las horas sin luz
donde se buscan siempre
los nuevos cielos.

Pensar en ti esta noche,
es estrechar el fin de la pena
visible y realizada,
para vivir contigo.

Desenfadarse
bajo el milagro insólito
de tu mejor tú,
de tu irrefutable tú.

Y creer
en el hueco que entrega
la convinción misma
del amor a ti debido.

Esther Ruiz

Muerte prematura

Llego a ti
como la despedida de un sueño,
sin beso
sin alma
sin mapas
sin nombres
sin suerte
sin aritmética ensayada
sin futuro
sin manos
solo esto...
con muerte prematura
del que todo lo perdió.

Esther Ruiz

El beneplácito de tus palmas

Del beneplácito de tus palmas
se crearon las extrañas
ausencias de mi persona débil,
evidencia dolorosa
de entendernos sin rumbo ni oficio.
...
Acaricias mi sombra
y sin besarla largamente,
se exalta en el hueco de la ausencia
y quiere quedarse
donde la sangre brota.

Si me nombraras,
si abrieras tu boca en el tibio beso
la mía te diría: "tenme".
Y al estremecerse la frágil vida,
derribaríamos los miedos que nos pueden.

Tu imagen y la mía
crujen sobre el huracán
cuando no tienen manos, ni recuerdos
de tacto, de senos, de espalda...
pero aquí también te estoy amando.

Esther Ruiz.

Aves nocturnas

Si me interrumpes el sueño
tierno y horizontal
que sea con la excusa
de remendar el alma.
Si duermo con los ojos cerrados
... y los puños cerrados
es para no explicar
a la creación,
que las aves nocturnas
del sueño mío,
pasan siempre por tus manos.
En lo alto de la noche
duermo invulnerable,
tus ojos me contemplan,
tu hálito de vida
se queda en mi almohada
ante la oscura noche,
soñándome sobre mi pecho
y mi cuerpo desnudo.
Tus labios sin mancha ni carencia,
son los huéspedes precisos
de mi noche,
y allí se quedan,
esperando que los retome,
confirmándome dentro de ti.

Esther Ruiz

Catástrofe infinita

Te vi pasar en la mañana
llevabas las flores que un día
le regale a tu pelo,
la cavidad de tu belleza
bastaría para contenerme

 deshacerme en tus olas
era como quitarles camino
a los pájaros, a los hombres...
sé que alguna vez
deseaste mi beso
escondido al mundo
y a su catástrofe infinita.

Esther Ruiz