Del beneplácito de tus palmas
se crearon las extrañas
ausencias de mi persona débil,
evidencia dolorosa
de entendernos sin rumbo ni oficio.
...
Acaricias mi sombra
y sin besarla largamente,
se exalta en el hueco de la ausencia
y quiere quedarse
donde la sangre brota.
Si me nombraras,
si abrieras tu boca en el tibio beso
la mía te diría: "tenme".
Y al estremecerse la frágil vida,
derribaríamos los miedos que nos pueden.
Tu imagen y la mía
crujen sobre el huracán
cuando no tienen manos, ni recuerdos
de tacto, de senos, de espalda...
pero aquí también te estoy amando.
Esther Ruiz.
se crearon las extrañas
ausencias de mi persona débil,
evidencia dolorosa
de entendernos sin rumbo ni oficio.
...
Acaricias mi sombra
y sin besarla largamente,
se exalta en el hueco de la ausencia
y quiere quedarse
donde la sangre brota.
Si me nombraras,
si abrieras tu boca en el tibio beso
la mía te diría: "tenme".
Y al estremecerse la frágil vida,
derribaríamos los miedos que nos pueden.
Tu imagen y la mía
crujen sobre el huracán
cuando no tienen manos, ni recuerdos
de tacto, de senos, de espalda...
pero aquí también te estoy amando.
Esther Ruiz.
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