viernes, 29 de julio de 2011

Membrana y hueso.

Sé tú mi carne,
abrazados desde la membrana y el hueso
dejemos que los recuerdos tengan pasado
¿y su único oficio?
inventar el infinito,
buscando el cielo
en el que queramos morirnos.

Sé tu mi carne,
la huella de mi vivir irrevocable,
sé hoy presente en las calles adoquinadas,
sin mancha ni querencia de herir
para ser entre la noche
la evidencia de ser ya
de aquel que me esta queriendo.

Esther Ruiz.

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