lunes, 18 de julio de 2011

Mi ciudad

He aprendido a tejer tu nombre
afincándome en el espacio
de tu historia
...
pensamiento de papel en la noche,
he leído tus hojas
caminando bajo la luna llena,
adoquines de este barrio
pisaban mis pies,
colgada en tus palabras,
tuteando al gozo.

Cierra los ojos,
como palomas salen esta noche
a tu encuentro taciturno.
Amante de tinta
tu aire sutil embriaga el suspiro,
mas no respiro,
patean mis pies, la ciudad que me vio crecer.

Tierra de encuentro,
en ella te reconozco estas entre su gente,
tus dedos de humo
se posan en los cristales del tiempo
con mil heridas laceradas
de los labios secos,
nocturnos, solitarios, insultantes.

Siento el latir de tu alma
como aquella centella en la noche negra,
el olvido solitario
del silencio incorruptible.
Los idiomas pasan por las lenguas
acariciando la absoluta monotonía
de estas manos prendidas a tu cielo.

He aprendido a tejer tu nombre
afincándome en el espacio
de tu historia.

Esther Ruiz.

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