Entre voz y cariño,hacia la definitiva idea
los hombres escuchan los ramajes de su propia letra...
En calles preciosas
tu perfil regresa
y de una guerra de clavos
te rescata mi palabra.
Tu diluida sangre
abandona la batalla
por la ruta de la luna,
dejando libres todas las quejas.
Esther Ruiz
No hay comentarios:
Publicar un comentario