Que triste llegas muerte,
caja secreta en esta memoria,
que solitario palpita el mundo
ante tu encuentro.
He podado todas las ramas,
anillos de mimbre
tejí entre mis manos
con la flor de cada primavera.
Me invente sobre tantos otoños...
despacio, muy despacio
sobre sus últimas hojas
hasta formarme musgo entre rocas.
¿Por qué la cruda lucha
de mis pies cansados y silenciosos
me desgaja del tronco
fría y lenta?
Tiempo negro recorre mi espalda
y te velo esta noche
sin mentiras ni sueño
bebe la muerte mis lágrimas negras
Esther Ruiz
No hay comentarios:
Publicar un comentario