Supura la ausencia,
tardía derrota
de versos esgrimidos.
Te extrañan los vidrios
cristalinos de mis ojos
tacto de sombra con forma de tinta
Sin fondo ni palabra
y dando reposo al tiempo,
quiero mandarte el nervio del sueño
Lo que te pido
no es fuga ni olvido,
ni alma lejana, ni esqueleto muerto
Te pido el corazón mío
su latir, su sangre, su peso,
su presencia irreductible.
Esther Ruiz
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