Somos nosotros queriéndonos
interposición entre tú y tú
cuando el día va diciendo
las cosas que tu piensas
Alargando las manos
distancia de años, cielos, luz
con gritar el nombre
tus ojos contestarían
Y aunque entreguemos a los días
los ojos, los cielos, los mares
no te equivoques nunca
solo nuestras son la orillas y el vértigo.
Ya perdonamos al mundo
ruinas de nombres se alzaron temerosos
en marcas leves de sus ansias
y en los intentos, muere mortal el día.
Esther Ruiz
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