No hay nombres sobre el asfalto,
deambulo en el sueño como acercándome a un destino. Como un
fantasma mudo, en una nación sin frontera. Silencio... proscrito y
anónimo, dejo en ti mi cansancio de vida, el dolor de todos los
hombres que sobre ti murieron. E.R
No hay comentarios:
Publicar un comentario