miércoles, 21 de diciembre de 2011

Palabras

¿Cuantas veces al hablarnos nos vemos?

La palabra puede abrir mapas

los ojos

los cielos...

pero nunca, resucitar el olvido.



La noche entera voy a confesarte,

si me advirtiera el silencio

te pediría que perdonaras

esta voluntad constante

de extrañar tus palmas

sosteniéndome cuando

se ausenta tu latido.



Las palabras que entrego

no proviene de párpados vacíos

ni de lenguas resueltas,

tampoco entretienen visitas

que llegan breves, pero sin prisas

es algo más, son algo más.

Hablar sin mirarte

es el paralelismo del aire

que atraviesa tu risa

y mi voz.



Esther Ruiz.

Para Pilar.

Estas extremidades aplastantes de mi cuerpo
rezuman subterráneas larvas de ausencia.
Engendro mísero de muerte
sobre nuestros ojos impares.
Subrayo tu risa sobre el recuerdo
para llenar la memoria de mis manos
incalculable llanto de huesos rotos,
de lunas rotas.
Fracasaron los astros, el tiempo, la vida...
ofrecer mi ser en sí
es ofrecer mi memoria
llena de tus cosas.
Disfrazando de metal mi pecho
cosido a martillazos, lapidado en vida
y hablar desde el subsidio de tu voz,
para calmar el ansia que me imputa
esta pena de no tenerte.

Esther Ruiz.

Despertar

Tendría que socorrer el mundo,
caminar de puntillas
sobre la resonancia del sueño
para lograr lo inmortal,
la fe ciega del amor ciego.

 Sin puente,
como la memoria de la noche,
treparía el descanso
para ganarme
la boca horizontal dormida.

Y que de esa manera,
te llegara mi voz inclinada
acompañada del color
almendra de mis ojos,
para que así, sin excusas, nos creamos.

Esther Ruiz

Proyecto de ignorancia

Desde la hipocresía de no quererte
presento firme este proyecto de ignorancia
más si vivo desnuda sin tenerte
palpitaré entre manos sin importancia.

Que nadie nombre mi boca
ni el sueño arranque mi sonrisa
la pluma erguida se desboca
en el filo constante de esta prisa.

Esther Ruiz

Fuga de besos.

En esta fuga de besos
que me castiga tu boca
suplico cierres los huecos
que encontramos a deshoras.

Más si al perder el latido
urgente me desplazaras
suéltame en el cataclismo
de esta muerte asegurada.

Sin menciones de texturas
sin esfuerzo en este entuerto
tengo ya mi sepultura
en este “no” que alimento.

Con desgana defensora
mi humilde vida habla
en silencios me destrona
cual letanía descompasada.

Esther Ruiz

Derrota.

La conformidad del mundo
olvida las solitarias citas.
Nacen desde el vacío
las innumerables miserias
de los hombres y sus palabras.
Tan cierto como morir
en los anhelosos huecos
de su propia derrota.

Esther Ruiz

Sin descuidos

He construido la casa
sobre realidades y sin nostalgias,
sin límite de besos
como condena de vida.
Su futuro con forma de huella
será el misterio para sentir los ojos,
los brazos, sin descuidarnos
de nosotros mismos.

Esther Ruiz

viernes, 9 de diciembre de 2011

Convinción misma

Pensar en ti esta noche,
es vivirse desde el principio
de todos los almanaques
y horizontes.

... Desenfadarse
en las horas sin luz
donde se buscan siempre
los nuevos cielos.

Pensar en ti esta noche,
es estrechar el fin de la pena
visible y realizada,
para vivir contigo.

Desenfadarse
bajo el milagro insólito
de tu mejor tú,
de tu irrefutable tú.

Y creer
en el hueco que entrega
la convinción misma
del amor a ti debido.

Esther Ruiz

Muerte prematura

Llego a ti
como la despedida de un sueño,
sin beso
sin alma
sin mapas
sin nombres
sin suerte
sin aritmética ensayada
sin futuro
sin manos
solo esto...
con muerte prematura
del que todo lo perdió.

Esther Ruiz

El beneplácito de tus palmas

Del beneplácito de tus palmas
se crearon las extrañas
ausencias de mi persona débil,
evidencia dolorosa
de entendernos sin rumbo ni oficio.
...
Acaricias mi sombra
y sin besarla largamente,
se exalta en el hueco de la ausencia
y quiere quedarse
donde la sangre brota.

Si me nombraras,
si abrieras tu boca en el tibio beso
la mía te diría: "tenme".
Y al estremecerse la frágil vida,
derribaríamos los miedos que nos pueden.

Tu imagen y la mía
crujen sobre el huracán
cuando no tienen manos, ni recuerdos
de tacto, de senos, de espalda...
pero aquí también te estoy amando.

Esther Ruiz.

Aves nocturnas

Si me interrumpes el sueño
tierno y horizontal
que sea con la excusa
de remendar el alma.
Si duermo con los ojos cerrados
... y los puños cerrados
es para no explicar
a la creación,
que las aves nocturnas
del sueño mío,
pasan siempre por tus manos.
En lo alto de la noche
duermo invulnerable,
tus ojos me contemplan,
tu hálito de vida
se queda en mi almohada
ante la oscura noche,
soñándome sobre mi pecho
y mi cuerpo desnudo.
Tus labios sin mancha ni carencia,
son los huéspedes precisos
de mi noche,
y allí se quedan,
esperando que los retome,
confirmándome dentro de ti.

Esther Ruiz

Catástrofe infinita

Te vi pasar en la mañana
llevabas las flores que un día
le regale a tu pelo,
la cavidad de tu belleza
bastaría para contenerme

 deshacerme en tus olas
era como quitarles camino
a los pájaros, a los hombres...
sé que alguna vez
deseaste mi beso
escondido al mundo
y a su catástrofe infinita.

Esther Ruiz

sábado, 26 de noviembre de 2011

La flor y la noche

En la defensa absoluta
me ofreces tus labios
y truecas el afán
hundiendo troncos y espinos
-¿me quisiste alguna vez?
preguntaba la flor a la noche
-tú no puedes ver
las interrogaciones mías,
ni sus ansias,
desde allí... te estoy queriendo.

Esther Ruiz

Pies extraviados

Oscila el imposible...
¿cuantas vidas gastadas en no vivirnos?
¿cuantas nieves sin florecer en el blanco de tus dientes?
tendrán recuerdos y pasado
los pies extraviados de besos.

Esther Ruiz

Hondo mundo

Acontece en mi el alba
desde la acuarela negra
con la que pinto
la sesgada noche
que se aproxima en silencio,
como lobo hambriento.

Padezco la conciencia
del espacio negro, desolado...
se malogran
las voces que se quieren
en la fría espera del día,
lentitud continuada.

Separarnos en músculo y alma
es no vivir en esta tierra,
morir lentamente
en la querencia del latido,
sin vías ni trenes...
sobre el hondo mundo.

Esther Ruiz

Soledad doliente

Corrígeme
si el resplandor
que de ti me quedaba
lo trasmute en soledad doliente,
inmenso quebranto
vacío y sin resurrección
poblando de fantasmas
los pasillos de la ausencia.

Esther Ruiz.

Pliego de aurora.

Quizá llegue a descubrir
para ti y para mí
el trazo que pierde y salva
en el pliego de la aurora.
Tu voz cayendo sobre mí,
por encima del silencio
hasta hacerse pedazos
cruzando palabras
de ti para mí.

Vivir fuera de ti
es renunciar a un sueño verde
confundido con primaveras,
darle la espalda a la memoria
que abriga las sombras
donde tú y yo nos escondemos
del mundo, de Dios, de todos...
escapando dulcemente
del esqueleto del llanto.

Vamos huyendo en esta vida
de nuestra propia vida,
sin luz
sin luna
sin entrañas que abrazar,
en cuevas hondas
donde solo tú y yo existimos
sin minutos y a pecho abierto,
en la soledad densa y constante.

Esther Ruiz

Acapararadora de dichas

En actitud erguida
se levanta la mañana,
ciñe tu risa a mi talle
y no me busques
en el mundo de los demás,
haz una pausa en mi,
acaparadora de dichas.

 Esther Ruiz

jueves, 17 de noviembre de 2011

La voz que se abre.


Libre
como si fuera posible
sostiene la palabra
la voz que se abre.

Mi verbo
instalado en tu herencia
es la raíz poética
lagrimosa de amor.

Yo deseo
las cosas que se escurren
entre el aire que se respira
como la voz que se abre.

Esther Ruiz

El punto horizontal


Coloreado
habita el otro sexo
donde vive
el ritmo calado,
entre materias y fluidos
llega metódico
al punto horizontal
que dentro de ti
calla.
Esther Ruiz

Fragmento de amor.

Fragmentaste mi risa
¿serás firme en esta mudanza?
¿fiel a mi pecho abierto?

Esther Ruiz.

Verso verdadero.


Verso verdadero,
no importa que sientas
frio en el alma,
recobraremos a golpes
de palabra
... el sudor de tu tinta.

Cuando desde las venas reventadas
el poeta aprenda
su ruina,
acoge su sangre, su raza...
entre las ranuras secretas
de sus insomnes párpados.

No olvides tu condición
inagotable verso,
la exactitud de tu tristeza
ni tu estrofa de llanto,
póstrate desnudo
objeto de mi gana.

Esther Ruiz.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Si me devuelves el llanto.


Si me devuelves el llanto
olvidaré el hierro
y la pena,
desobedeceré el temblor
de la noche
... que cae como una losa
en la habitación solitaria.
Furtivos los ojos
en las miradas previas,
desdoblaran la risa
al contemplar que existes,
que eres firme y urgente
como cada uno de los sueños.
No permitas que confunda
tus entrañas con el abandono,
esperé a tu corazón
pero también a tu amor
y en este mundo de piedra
que adormece ante lo inminente,
sé lo que es cierto...
sé hacerlo silencio
llenándonos el uno del otro,
porque cuando tu callas
me lleno de tu eco,
para escuchar tu huérfano aliento
y cuando lloras...
cuando tú lloras,
amo tu excesiva intimidad
para que me devuelvas tu llanto.

Esther Ruiz

domingo, 6 de noviembre de 2011

El largo vértigo


Como la extraña madrugada
que refugia el beso y la suerte
quiero retener nuestros ojos
lentísimos y callados
sobre mi barro
...
El dulce sabor de tu ansia
lo amo desde mis manos, desde dentro...
desde el hirviente lomo
de carne y huesos
que recubre el trozo de mar
de mi insurrecta médula.

Entre nuestros hombros
el largo vértigo de echarme a morir
por dentro...por fuera
en ti, sobre ti.
Prestigio anunciado
que nos hace nacer desde la propia muerte.

Nací de repente entre tu caligrafía,
entre mis notas, pronunciando sílabas
requiriendo verbos,
temblando sobre el papel en blanco,
rasgando las horas que abatieron tu rostro.

Esther Ruiz

Musa desnuda


No importa que se rompa
el beso que doy,
avanzo lentamente
por el surco de tu boca,
en silencio...
hundiendo mi lengua
en tu espesa sangre.

Sin saber por qué
soy artista del pecado
y desespero
cuando vuelves tu cara
y permanezco esperándote
abierta, en el primer instinto
de la carne.

Arrancarme la lengua
desde la propiedad de mi palabra
y el inmenso silencio
que la abraza...que la quiere,
renacer cronológicamente
juntando al hombre a mi vida,
musa desnuda de tu apretado ombligo.

Esther Ruiz

Tu secreto.


He descifrado tu secreto
cuando salí de ti
por la punta de tus dedos
como el que se desprende del abrazo

Vagabundos y fríos,
anduvimos en la trágica mañana
¿quienes somos ahora
sin secreto...sin extremidades?

Esther Ruiz

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Vivir sin final.

El tiempo llegaba a nosotros
elástico y taciturno
sometido a nuestros "sí"
encelado por nuestro vivir despacio

Inocente mundo
que se pronuncio en escombros
sin futuro de mañana
sin diálogos para el hoy

Sobre su hazaña inútil
vomite los nombres
lluvia de párpados
en ruinas de vida

Maquinaria impaciente
que me llevo a perderos
a estrangular el sueño
entre corazones rotos

Vivir sin final
por detrás de la risa
pidiendo al destino
que vuelva su cabeza
destejiendo calendarios vacíos

Esther Ruiz

Abandono.

Al poema le llueven clavos
fingió quitarse la soledad
y se encontró bajo el abandono
oscuro del techo de su alma.

Esther Ruiz

domingo, 30 de octubre de 2011

Dedales.

El cadáver del sueño tiene los ojos del resentimiento, no observa el ancho mundo, ni encuentra pensamiento de estrellas. Permanece en continua discordia con el día y su noche,entre cárceles de párpados, cansado de chocar con sus propios espectros.

Tengo el sueño acunado, bordado con minúsculos dedales que forman la huella del futuro con el peso de su vida, unidos a ti por ser mirada, por ser tú de la manera que eres, queriendo sencillamente como se quieren las cosas sencillas.
Vivo el milagro de tu risa, cada mañana recurro a ella, siempre a temprana hora, como para abrazar el descenso alegre de tu dulce boca. Amor es el termino que quiero darle a tus besos, los que conquistan mis tierras en el hallazgo infinito de adorarte joven, sin almanaques ni horizontes.
Tendrán recuerdos mis manos, nutridas desde dentro por tu caricia, por huellas de carne, huellas de amor.
Nos cobija la verdad irrefutable de lo que estamos queriendo, esta realidad que descansa a nuestro lado en la cama, de frente, más allá de la carne.
Repetir el asombro infinito que es mirarte, es repetir incansablemente el asombro infinito de esta dicha.

Esther Ruiz.

No quiero que te marches


No quiero que te marches
separarnos es separar las bocas
dejar el alma en mediodías
matando el triunfo
y enterrando los labios
...
No quiero que te marches
tu calor es la sorpresa
en mis comisuras
besadas hondamente,
y tardar en la blancura vacía.

La primera soledad se siente
cuando te marchas y me dejas
insuficiente... solitaria
Sabemos desde el primer día
sobre las agotadas dichas
sin besos, sin ojos, sin manos.

Esther Ruiz

La idea.


Tengo más que la idea de la vida,
y en este pacto de tiempo
sembrado con signos y cuestas
respiro, desde dentro,
gota a gota...
... sangrando la sed
tornando al mundo,
en su grieta con alma.
La voluntad desnuda
encuentra siempre
la lucha que se cumple
en el beso redondo de las bocas,
y yo... enamora de vivir
acaricio la declinación
del sol en la tarde
hacia su propia muerte.
Tengo más que la idea, las ganas,
la memoria de los años
que batallaron en mis días.

Esther Ruiz.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Me contienes


Me contienes...
cuando vuelas
por la orilla
de mis letras
divagando sobre esto
sobre aquello...
sin más premisa
que la de mi voz.

Me contienes...
desde el terco
y contradictorio aire
que acaricia el hueco
de nuestros brazos,
sin dejar de quererte
determinante impulso
el de necesitarte.

Me contienes...
¿que importa no ver tus ojos?
son fieles a sus párpados,
a sus pupilas,
a esa dulce pereza
ojerosa y penetrante
que me arrebata hacia ti
suavemente.

Esther Ruiz.

Fragancia de melancolía


Sequé tus ojos
en estos labios,
uniendo penas y lágrimas
morir unidos era el reclamo
de lo que pronunciamos nuestro.

Sin hogar ni patria,
reprimí tus iras
y por las desiertas calles
tendí mi brazo al llanto
de nuestra propia censura.

Habrás de ser inextinguible
sobre la mirada fatigada.
Te rendiré pleitesía
desde el sueño del poeta,
hambriento de vida
con su fragancia de melancolía.

Esther Ruiz

Entre venas y arterias


Entre venas y arterias


Bombea la sangre intermitente,
como sístole y diástole
entre mi sangre de poeta.

El rítmico ejercicio de tu cuerpo
reclina la noche
sobre esta tarde de dos.

Las venas puras de mi cuerpo
nacieron desnudas dilatando el corazón,
permitiendo a tu sangre,
penetrar la cavidad de mi vida.

Esther Ruiz

jueves, 20 de octubre de 2011

Tiempo negro


Que triste llegas muerte,
caja secreta en esta memoria,
que solitario palpita el mundo
ante tu encuentro.

He podado todas las ramas,
anillos de mimbre
tejí entre mis manos
con la flor de cada primavera.

Me invente sobre tantos otoños...
despacio, muy despacio
sobre sus últimas hojas
hasta formarme musgo entre rocas.

¿Por qué la cruda lucha
de mis pies cansados y silenciosos
me desgaja del tronco
fría y lenta?

Tiempo negro recorre mi espalda
y te velo esta noche
sin mentiras ni sueño
bebe la muerte mis lágrimas negras

Esther Ruiz

martes, 18 de octubre de 2011

Indulgencia plenaria

Me concediste
la indulgencia plenaria
para el futuro descuidado,
y abriendo los ojos
ya sin prisas,
te susurro
en el borde de mis labios...
nos hemos encontrado
sin sufrir memorias.
Esther Ruiz

domingo, 16 de octubre de 2011

Senderos de mar


Circula el viento,
el poema se crea
entre el barro de mis manos
en la más absoluta permanencia.
Buscamos juntos
el aire que se arrima
apoyando nuestras clavículas
y nuestros ojos
allí donde el amor
se nos cumple.
Y donde nunca ha llovido,
por si la voz ser rompiera,
ponemos la carne rendida
de nuestros cuerpos,
para levantar camino de barcos
senderos de mar.

Esther Ruiz

Cartílagos


En esta epidemia de soledades
todos los días te reclamo.
He viajado en las noches
frente al mar, dibujándome
como diminuta estrella.
...
En la decadencia
de los ojos cerrados
sostengo humilde el arte
que entregas, en este morir
incesante...sin límite.

Repongo los versos
e incluso el murmullo
de esta profunda fatiga,
de la muerte insultante
que reclama nuestros nombres.

Sentirse solo en este olvido,
en esta fiebre de memoria inconclusa
en la que proclamaré el desorden
de tus blancos cartílagos,
sin capítulo de muerte ni miseria.

Esther Ruiz

Tus ilustres huellas


Si trasmute en bocas sin lenguas
como almas silenciosas
que buscan el amparo
de la recluida sonrisa
no pienses que entonces
... no te buscaba

Has de saber sobre
esta agridulce melancolía
sin robarle un quejido
padezco dolor
más siento en mis ansias
en mi esperanza y fortuna

Tu boca como la esencia de voz
desprendió del tallo amargo
el escondido olor a sándalo
y mi gran privilegio es
encontrarte en esta calle
y no saber a donde vamos

Dame los rasgos tuyos
para poder arrullar
la sombra feliz
de tus ilustres huellas
para continuar la inmortal carrera
sobre todos los cimientos terrenales

Esther Ruiz

domingo, 9 de octubre de 2011

Hambre de cielo

Tendría el alma pegada a un sueño
si vinieras a buscarme.
Si te nombro
es porque te quiero,
y en este jardín mío
tuve hambre de cielo
y mi inquieta pupila
halló la poesía
que rizaba tu aliento.

Esther Ruiz

miércoles, 5 de octubre de 2011

Mordaza


Mordaza.

¿Escuchas?
el silencio atraviesa
tus ojos, mis entrañas.
... Demoledor de versos
implica a la noche
haciendo daño,
hiriendo profundo
y esclavizando a mi tronco
su sombra.

Rezuma la indulgencia triste
que no escucha,
y su dolor comienza
por mis labios desde tu boca,
soledad de ojos y alma
contundente pena
que inventamos entre sufrimientos
dolida y torpe entre nuestras manos.

El peso áspero del silencio
amordaza las lenguas,
quiebra la existencia del puente
entre tus dedos y mi cuello,
agüero frío de las entrañas
que nos devora,
invasor oculto del manto
de tu sonrisa, atiende el reclamo
de mi cuerpo impar.

Esther Ruiz

Huésped del alma

Desgarra los miembros
que me atan al músculo torpe
de mis días inciertos

duda de todo, menos de mi
porque mis entrañas duras
por ti se abrieron

volviendo sobre los escombros
del vientre vacío
quedaste como huésped en mi alma

los breves márgenes de mi vida
determinaste con tus manos
engendrando el rescate de todos mis estados

Esther Ruiz

jueves, 29 de septiembre de 2011

Masa inmaterial.

 

Déjame retroceder en la noche
ella tiene las intenciones
yo tengo los besos,
las pupilas albergan
el tacto de tus párpados,
solos y frágiles ante la muerte

Comprendo la importancia
de caminar despacio entre las calles,
aunque te asuste mi difícil mundo
te arrastro hacia mi tierra
inclinándome sobre ti, en ti
despojando de miedos tus dedos serenos.

No hay muerte sin rendición
ni vida sin aliento
si te quedas, algún día moriremos
porque todo muere, también la risa
en su batalla silenciosa detrás
de la masa inmaterial de los sueños vacíos

Déjame retroceder en la noche...

Esther Ruiz

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Conversando con la muerte

Si en algún momento
de esta conciencia insana
decidieras abordar mis tardes
y llevarlas lejos de aquí
permíteme corregir mis escritos,
aquellos que abandone en el cajón,
aquellos que no sangraron,
permíteme mimarlos
y dejarlos acabados
para que se encuentren mis ojos
cuando todo haya pasado al olvido.

Si en algún momento
me consintieras mirarle de frente
y adivinar su vida,
quisiera transmitirle
la manera de crecer las ola en su mar,
el beso del sueño,
el daño que produce la ausencia
cuando es innecesaria y camina
sobre pértigas de paja
sondando el recuerdo
y las tristezas del hombre

Si en algún momento
te arremolinas a mi lado
en silencio, junto a la noche
sabiendo que tengo que marcharme,
deja que mi último beso
no sea una despedida
deja que sea la sonrisa perpetua
del que entrega sin espera
donde los besos son anónimos
y por favor, no me dejes marchar
llevándome conmigo el secreto de la vida.

Esther Ruiz

Amor de espuma

Bien sabes lo que necesito en mis días,
escorar de costado
sobre tu costado fresco de ola
cuando nos responda dulcemente
la tarde que se acerca.

Y aquí esconderte,
entre mi mar cubrirte de vida
sin bocas que se aparten,
creando otro mundo
entre sal y labios.

El cuerpo de este amor
esta formado de espuma,
cuando el día alborea
extiende sus brazos de agua
para reciclar nuestras vidas.

Esther Ruiz

martes, 20 de septiembre de 2011

Brevedad

Flota el hueso en mis costillas
por ti conocí el color de las auroras,
nuestra imagen venciendo sus distancias,
contemplándose...

E.R

Compromiso


Me comprometo contigo
a nunca volverme
hacia mí misma,
a no permitir
que la tragedia se acerque
con escaparates de derrota
donde viene a romperse
la firma de tu beso.

Me comprometo contigo
a encender esa lámpara tuya
que algunas noches
busca el amparo
de sus mudanzas,
dándole la razón a tu sueño
para que duermas en tu sueño,
en tu secreto último

Mi compromiso es sencillo
seguir juntos un día más
e ir sumando horas y meses,
revolucionar los años
para que pasen a ser vida
y cuando cansados de las carreteras
queramos dormir,
abracemos lo que yo te ofrezco.
 Esther Ruiz

Buitres de hielo

Yo te enseñé
a mirar
perfectible amor,
este pedazo
de mundo
para alejar
buitres de hielo.

Esther Ruiz.

Trago lento

Que me juzguen frente al mar
los ojos que nos observan,
asumiré la pena impuesta
desde el corredor hondo
de su incomprensión.
Ellos están hechos
de huida, en cambio yo
me forme por tu cuerpo,
por tus ganas,
como se forma un futuro
a tragos lentos.

Esther Ruiz

sábado, 17 de septiembre de 2011

Tu...Mi


Sin despojarnos
de nuestra historia
caminamos por este llano
de muerte aritmética,
acariciando el pulso
en el borde de los mismos ojos
llegaremos al otoño
cargando las cadenas,
retumbando en el silencio
de esta grisácea araña.
Tu muerte y mis manos...
tus manos y mi muerte.

Esther Ruiz

jueves, 15 de septiembre de 2011

Esquema de ausencia

Descorro la tarde,
parecen otra cosa
las tardes vagas
con tu ausencia
y en sus celdas de memoria,
comparto con el abandono
este albergue de mi pecho
donde sueles dormir.

Esther Ruiz

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Máquina sin cálculo.


No me dejes caer en la tarde
hasta que tú la asciendas
sobre las ordenes
que aprietan el pulso.

Tus perezas y mis prontos
quedan al lado
ofreciendo el beso
a la máquina sin cálculo
que es mi corazón.

Te quiero vertical
sobre sobre todas las cosas
lánzame el amor ingrávido
e invéntame entre tus vísceras

Te estoy besando más lejos,
donde la carne se escapa,
irrefutable tú, queriéndome
desde el puro milagro que de mí te ofrezco.

Esther Ruiz

lunes, 12 de septiembre de 2011

Afónica voz

 
Firme sobre mi piel
cabalga tu afónica voz,
como raíz de mi vida
en la garganta que abraza

Hablas solo
y te escucho,
me hiciste en tu húmeda lengua
mojando la materia que soy
penetrando en mi muda pregunta.

Si tuviera la certeza
de jadear en tu silencio
rasgando el quiebro de tu boca
mordería tus labios
para arrancar tu quejido

El secreto ciego
empapa las comisuras
¿por qué te extraña que adore
la causa de tu sesgado silencio
si desde el silencio te estoy amando?

Esther Ruiz

Plegaria

 

Te espero...
y voy tejiendo el manto
que nunca se asoma
a la luz
huérfana de párpados

como cielo sin plegarias
entre la muchedumbre de sombras
me asomo al borde mudo
de tu boca

y te espero...

cómplice en esta reclusión
sin memoria
muriéndome de hambre y locura
aliento lento de este lento amor

la mutilación del corazón quebrado
subraya mi torpe condición
única, dolida, invalida de beso
lacerando los márgenes de nuestras costillas.

Esther Ruiz
 

jueves, 8 de septiembre de 2011

Ritos cotidianos

El ángulo muerto
desde donde te observo
no impide estrujar
la duda que me habita.

Eres previsible
como el filo del cuchillo,
con mi confidente propuesta
quiero comprender lo que tengo.

Arquitectura de notas,
el sonido del viento
que posee mi locura
voltea el folio en blanco.

¿Con qué humildad
posaré mi cabeza
en las palmas
que se abrigan de ti?

Y entre mis miedos
de geometría variable
advierto que blanda
es la herida definitiva

Esta batalla
de ritos cotidianos
busca la noche
que espera su propia sombra.

Esther Ruiz

Ensayo

He decidido caminar con mis pies desnudos, nada tiene más importancia que perderme en la tarde, sumisa, entregada. Calmo sentimiento que acaricia mis orejas, mis ojos, los labios que besan. Y dormir desnuda sobre el manto olvidado del sueño, crecer en él y profundizar en sus ranuras como dando vida a la flor o a la ceniza.
Entre mis pies y mis manos, el hierro y la pluma. Arrojo los pecados de vivir enamorada del vivir, luces y sombras juntos como encías y dientes.
Ruinas de historia pasean por mi memoria, ladran, gritan, lloran y desde esta playa las libero, dejo que vuelen y en su vuelo arrastren el lodo que flota boca arriba.
El horizonte es mi voluntad, arqueada sonrisa, cicatriz y rastro de mi carne.
Vagamente borré nombres, ausentes ya de pruebas esperando nombrarse felicidad.
Me estremece el peso incalculable de las alas sin vuelo, de inclinarme sobre tu oído y que no puedas escucharme u oírme, acostumbrarme a la caricia indómita de la muerte.
Todo quiere ser cuerpo, las piedras, los ríos, los montes, el dócil abrazo...todo es cuerpo.
Mi libertad me trae el olor a maderas, descánsala hoy en ti, siente su fuerza y su infinito silencio, el mundo se paró para contemplar tu risa ¿lo ves?, la misma carne vuelta que nos cubre, aprendió de nuestro gozo.
Dulcemente voy callando y bajo estos cielos abiertos continúo ungiendo la frente que toca el infinito sin duda y sin mañana.
Esther Ruiz.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Alas rojas

¿Tú no sabes
que sin nombre
se pierden los días
en viajes de olvido
sin alas rojas
que son tus labios?

Las olas marinas
que lamí en ti
tu sal
tu límite
tu idea
tu aliento mío

Tu moteado verano
tu incertidumbre
tu ausencia
tu posibilidad
tu no lo sé
tu desguarnecida memoria

Tu sonrisa
tu gesto leve
tu boca oblicua
tu juicio
tu perdón
tu dudar.

Si morir entre tu boca
es firmar mi último verso
¿que puedo decirte
del alma que se escapa silenciosa?

Esther Ruiz.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Semilla de tus ojos.

Determino confesarte
y vaciar mi pecho
sujetando mi palabra
donde aprendiste quien soy.

Rompe el silencio,
vinagre de mis heridas,
autor de la determinante obra
en la que el pecho quedo lastimado.

Observa el daño
tallado en mi espalda,
surco abierto
para la semilla de tus ojos

Recupera el sentimiento
buscando la solución
para mis manos cansadas,
ahogadas por el requiebro de tu ausencia.

Esther Ruiz

Mano ciegas

Cuando hoy encuentres mis ojos
donde despierto desnuda cada mañana,
mortal y libre anunciando el día,
besa mi frente.

Recuerdo que antes de conocerte
mis labios olvidaron que eran tuyos,
las venas oscuras de mis sueños
tenían la forma exacta del azar.

Acudimos con puntualidad al abrazo
el supo esperar sin pedir nada
mientras nuestro futuro gritaba
vida o muerte.

Entre las manos ciegas
dejamos abrirse la memoria
entre el tierno ramaje y la censura
de la noche, allí aprendimos a mirar.

Esther Ruiz

miércoles, 31 de agosto de 2011

Vacio.

Estas lindes enemigas
penetran en mis escondidas cavernas,
suspendidas en el humo lento
de mi respirar pausado.

Puedo morir en medio del olvido
y pasear mi sombra entre tus dedos.
Madrugador y amargo es mi sueño
en la planta ciega que soy.

Seguiré muriendo sin piel, sin conciencia,
en el ancho y angosto espacio
que habita mi vientre de mujer,
aprende a guardar las horas y la voz perdida.

Esther Ruiz.
 

martes, 30 de agosto de 2011

Mátame de amor.

Mátame de amor...
esa indulgencia triste nos escucha,
quiéreme entre los brazos,
entre sus músculos,
sobre todas las almas que piden amor

Mátame de amor...
y sobre el terrible daño
de labios fatigados,
reconoce lentamente
la huella que imprimimos.

Mátame de amor...
todos los rencores fueron de ti a mí
y por ganarme tu amor,
sostenía entre mis dedos
el vuelo de aves altas.

Mátame de amor...
trasmuta la piedra en diamante,
caminando por las calles de la tierra.
Nos asimos ávidamente
a la perfecta intimidad del gran querer callado.

Esther Ruiz.

Creación

Me hiciste en arenas y ríos
entre rocas,
me escuchas y te elevas
hasta la ultima luz,
ojos despiertos,dóciles y humildes
contemplando mi vida.

Me hiciste de barro y sangre roja
de montes y laderas,
ya tienes en tus manos
las aguas frías que me despiertan,
y en las rocas grises en las que descanso
guárdame entera de las soledades.

Esther Ruiz

miércoles, 24 de agosto de 2011

Muerte del poeta.

 
Desde la frente marchita
ya es hora de empezar a morir,
devolvedme las hojas caídas
del papel de mi pecho,
los mortales engaños
y los sublimes dolores
los llevo conmigo,
en silencio...

El poema rezuma agonías,
olvido secar sus ojos,
olvidando el propio olvido.
No sacudáis mis manos,
ni vendéis mis ojos,
dejad que marche
con la calma de la pluma
que escribe y sangra

Estrangulando el verso,
defensa de mis días,
dejad que desvanezcan
soldados a mi alma,
apresando su caricia
para acompañar mi muerte,
y en su latir, juntar nuestros años.

Moriré sobre las letras,
adelgazando suavemente
el fragmento de mi vida.
El desnudo sueño de mi creación
será tuyo, palabra tras palabra,
se escurrirán en tu mirada
las estrofas tejidas
y anidaré en tu recuerdo.

Esther Ruiz
 

Morir cada noche en tu boca.

... y morir cada noche en tu boca...

Ofrecerte los labios
es el silencio,
sin explicar mi amor,
dejo en ti mi muerte

La vida, devuelta a mis labios
cumpliéndose en ti mismo,
te estoy besando de lejos
entre la distancia del mundo.

Te llega mi ansia
en absoluta espera,
por venir a buscarte
renuncie a toda ausencia.

No esperes que te traiga mundos,
solo labios y bocas,
cada día diferentes
serán bocas para morir en lo alto del beso.

Cuando abres tu horizontal "te quiero"
ofreciéndome tus brazos,
el mundo funciona bien
aunque yo muera cada noche en tu boca.

Esther Ruiz
 

lunes, 22 de agosto de 2011

Redondo lenguaje


Redondo es el lenguaje
que entrelaza tu lengua,
cuando siento
la palabra consagrada,
renunciando a la fuga
y abrazando la ternura.

Confundir tus ojos con primaveras
dando razón de donde estoy,
escuchando las palabras
que preguntan, que cuentan
el secreto tranquilo
que nosotros inventamos

Redondo es el lenguaje
de tu voz cayendo
en el centro de mí,
queriendo trazarla eterna
en el pliegue de mis piernas
cuando tu alma escribe.

Cuello erguido de rápida respuesta
tú sabes escribir
en carne o cristal,
en puertas y en tardes,
cerrando las manos y pudiendo sentir
las alas de tu suerte... de mi suerte.

Esther Ruiz
 
 
 

domingo, 21 de agosto de 2011

PRESENCIA IRREDUCTIBLE




Supura la ausencia,
tardía derrota
de versos esgrimidos.

Te extrañan los vidrios
cristalinos de mis ojos
tacto de sombra con forma de tinta

Sin fondo ni palabra
y dando reposo al tiempo,
quiero mandarte el nervio del sueño

Lo que te pido
no es fuga ni olvido,
ni alma lejana, ni esqueleto muerto

Te pido el corazón mío
su latir, su sangre, su peso,
su presencia irreductible.

Esther Ruiz

jueves, 18 de agosto de 2011

Extensamente

Es tan infinito mirarte,
que desde esta intimidad
sosegadamente se ensancha el mundo,
advirtiendo el paso torpe
de mi labio contra el tuyo

Pensarte extensamente
me obliga a amarte extensamente,
desde la columna obstinada
al cordón umbilical
que forma tu lengua y mi sexo

Como si fueran nubes
penetras el horizonte,
desechando telas y bordados,
entrando de costado hasta el alma,
rindiéndotela en la entrega.

Suavemente y al borde de mis labios
el soplo imperceptible
del amor mismo,
en tu nuca, pinturas frescas...
en mi boca, marcas sobre el mundo.

Esther Ruiz.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Ramas de brazos

Dejarse arrastrar dulcemente
cuando tu línea y mi línea
dejen de correr solas,
único destino recto
bebiendo las venas del mundo.

Temblar, si guardas en mi
tu boca,
dejar que la noche
guarde en la almohada
la paz de tu mirada.

Al abrir tu amor,
admiro la geometría
de tu vida,
para que pongas en mi pecho
la noche entera y lenta.

Despacio...sin retorno a mí misma,
dando presencia a mis ojos,
ramas de brazos donde los cálculos
surcan la laguna de la noche
para hacerse carne en nuestros cuerpos.

Esther Ruiz

lunes, 15 de agosto de 2011

Luz lenta.

Lacerante herida,
mas de una noche
me encapriche de tu sombra
desgarrado silencio
es el estigma de vuestros nombres,
entre mis labios

Os recuerdo...
y el recuerdo nunca dudó
mientras vosotros
abrazasteis la noche
por la que pasearía descalza,
quebrando cualquier eco
quebrando la propia presencia

Miradme...
no solo en los espejos
ni en las letras,
no solo en los atardeceres
o en las risas de niños
os recuerdo en mi,
siempre en mi

tras los muros del dolor,
de la ausencia, del cansancio,
entorno mis ojos para haceros posible
por encontraros dejo de vivir en mí,
como si fuese a morir
en vuestra propia muerte,
amordazo la sangre de mis venas

Oídme...
la voz grita desgarrada,
alfabetos de tiempos
de mi escaparon,
pero siempre me negación ante el olvido
escribiendo mi obra
sobre las pupilas desangradas
de vuestra ausencia

no reclamo nada,
la lazada de mi pelo ya no pesa,
ya no hiere...
sin ruido de cristales rotos
os quiero detrás y delante de cada risa
sumando acción y desorden
sin pedir nada a esta luz lenta.

Esther Ruiz

Desorden.

Si por desorden en esta memoria terca,
como grano de arena en tu ojo
distorsiono la realidad
rompiendo el mundo que nos rodea,
suelta el agua de los mares
que inunden mis manos, mis pies, mi pecho...
pues seria vivir con los ojos cerrados,
recibir la desgracia en un mundo sin oficio,
sin credo.

Si por desorden en esta memoria terca,
me entrego suicida a la grieta del horizonte,
allí donde no pueda verte,
entre temores de límites antiguos,
permitiendo el mas grande de los silencios,
ansia sin cuerpo ni labios...
llévame a tu lado, sin agotar la dicha ni los besos,
sin cerrar años ni postigos,
en la riqueza inmensa de dar.

Si por desorden en esta memoria terca,
suplico clemencia de abrazo, de dichas cumplidas...
la vida se estará cumpliendo
dejando morir las piedras,
en el gran proyecto del beso que se prepara.

Esther Ruiz

domingo, 14 de agosto de 2011

Si te nombro.


Si te nombro,
no es para que vengas,
es para escapar
de la palabra
de cristal y pecados
...al despertar del día

que el diluvio de melancolías
caiga al suelo
repoblando de besos
el frío otoño
que penetro en el "te quiero"
para que se sienta sin pies
y sin zapatos.

Si te nombro,
la intención es clara,
vencer el dios antiguo
y dar paso a la absoluta claridad
de mirarte de frente
aunque los dos tengamos
pieles diferentes

tú de frente a mi,
podrás, lo sé...
manejar las auroras
y escapar dulcemente y sin prisa
de los epitafios del recuerdo
donde solo tus manos
llenen la memoria.

Esther Ruiz.

viernes, 12 de agosto de 2011

Molécula diminuta.

Se movían los campos
entre las mareas
entrantes y salientes
de los obstinados ojos.

Si soñar significaba muerte,
morir sobre aquel verde
sería la derrota absoluta
de la tarde.

Interrogando al cielo,
acariciaba suave su vereda.
Todos los caminos pasarían
por mis manos.

Tanto mar...
tanta vida...
reflejo silencioso
del puzle que marca destino.

Y tú,
bajo aquella sombra,
molécula diminuta
del fascinante mundo.

A ti y solo a ti...
te estaba amando.

Esther Ruiz

martes, 2 de agosto de 2011

Profundo esqueleto

Desde la piel vuelta
en la sangre de mi sangre
dentro de todas mis venas,
como si en lo profundo
de mi esqueleto llegaran tus dedos,
tu eterna presencia
volvió el rostro a mi retorno.

El aire y su inmenso abandono
enredando todo y rompiendo plumas,
torpemente te observo...
desde las cuentas rotas
de este destino, añadiremos uno mas
a este mundo de inteligencias afiladas,
proyecto vacío de mis manos.

Asesinando despacio el mutuo acuerdo,
apartamos los ojos de nuestros propios ojos
reduciendo el cuerpo, cerrando la agonía,
nuestras almas desnudas buscan escondite
en esta noche lenta, yerma, eterna...
humedecidos sin llorar,
todos nuestros reproches.

Esther Ruiz

domingo, 31 de julio de 2011

Guerra de clavos.

Entre voz y cariño,hacia la definitiva idea
los hombres escuchan los ramajes de su propia letra...

En calles preciosas
tu perfil regresa
y de una guerra de clavos
te rescata mi palabra.

Tu diluida sangre
abandona la batalla
por la ruta de la luna,
dejando libres todas las quejas.

Esther Ruiz
 
 
 
 
 

viernes, 29 de julio de 2011

Membrana y hueso.

Sé tú mi carne,
abrazados desde la membrana y el hueso
dejemos que los recuerdos tengan pasado
¿y su único oficio?
inventar el infinito,
buscando el cielo
en el que queramos morirnos.

Sé tu mi carne,
la huella de mi vivir irrevocable,
sé hoy presente en las calles adoquinadas,
sin mancha ni querencia de herir
para ser entre la noche
la evidencia de ser ya
de aquel que me esta queriendo.

Esther Ruiz.

jueves, 28 de julio de 2011

A diferencia del resto.

 
A DIFERENCIA DEL RESTO

a diferencia del resto
la soledad es mi cara
si la veo sin la tuya,
...falsificando risas
y disimulando inviernos

entre los dedos trémulos,
vagos,he guardado tu caricia
para llenarme de ternura
y renunciar al adiós firme.

A diferencia del resto
soy lo que soy,
perdona en mi lo que te quiso,
lo que te quiere,este enredo de mis labios

durará mas de lo que queremos
pues queriendo comenzamos
nuestro mundo, girando sobre
este amor nuestro, silencioso...pleno.

Esther Ruiz

domingo, 24 de julio de 2011

Recuerdos de una sonrisa

  Recuerdos de una sonrisa

Nunca dije que fueras pequeño, lo que digo es que tu pequeña mirada transmuta mundos inexistentes y la cordura de tus palabras suena como registro usado en noches de ron.

Cansada de agitar mis manos
contra el viento
ya no te pido
las ultimas pruebas.

Mi retorno al triste techo,
susurra a tu cuerpo impar, tenso...
sálvame del frío mas futuro,
ese que ahora ofreces a tu memoria.

Orienta los dedos de mujer
amueblando ausencias,
sin algas al borde de esta orilla
densa y constante.

Te he visto morir
desde mi propia vida,
sin volverme jamás, sin escaparme,
para no tropezar con nombres ni ciudades.

Esther Ruiz.

sábado, 23 de julio de 2011

Sucedáneos alientos



Bello aliento respiro a través de tus letras, tras el suspiro también vuela el alma.
Tengo los labios del sueño apretados en mi boca, mas beso y sueño y siento...¿desde cuando te encontré en este camino lacerante de huellas viejas?

...Soy el alma que habita en este tren lleno de pasajeros, sin destino y sin nombre, rítmico instante de carencias permitidas y sucedáneos alientos, mas soy yo...mujer, poeta.

Esther Ruiz

miércoles, 20 de julio de 2011

La espalda

Mi espalda
pasea tristísima y espaciosa
en la noche.

Olvidando el desnudo
de ese traje tuyo
en el que habita.

No duermo contigo
me marche del mundo
que te rodea.

Contemplo el vacío
de mis manos sin huella,
de tu voz sin venir a mi.

Si besara tu frente,
el milagro besaría las arrugas
de tus años.

Vencemos la distancia
porque tu fiel mirada,
cambia esta dureza palpitante.

Esther Ruiz

martes, 19 de julio de 2011

Dientes y labios

Cuando descansas tendido
tu sangre regresa
al mismo centro
de tu existencia
el corazón
...que asume la obligación
de bombear fuerte
condenado al cielo

Desde tus labios
me encuentro,
en esta confusión
de querer morir en ellos,
porque besarte es morir
entre dientes y labios,
cercanos y juntos
laberinto de mi lucha.

En esta evidencia,
nombrada realidad,
mordemos la noche
en formas cansadas
de este mundo que nos reclama,
abrazados sin movernos
y con la voz primera
sumergiéndonos como suicidas
al final acierto de nuestra creación,
esta que es nuestra propia muerte.

Esther Ruiz.

lunes, 18 de julio de 2011

Mi ciudad

He aprendido a tejer tu nombre
afincándome en el espacio
de tu historia
...
pensamiento de papel en la noche,
he leído tus hojas
caminando bajo la luna llena,
adoquines de este barrio
pisaban mis pies,
colgada en tus palabras,
tuteando al gozo.

Cierra los ojos,
como palomas salen esta noche
a tu encuentro taciturno.
Amante de tinta
tu aire sutil embriaga el suspiro,
mas no respiro,
patean mis pies, la ciudad que me vio crecer.

Tierra de encuentro,
en ella te reconozco estas entre su gente,
tus dedos de humo
se posan en los cristales del tiempo
con mil heridas laceradas
de los labios secos,
nocturnos, solitarios, insultantes.

Siento el latir de tu alma
como aquella centella en la noche negra,
el olvido solitario
del silencio incorruptible.
Los idiomas pasan por las lenguas
acariciando la absoluta monotonía
de estas manos prendidas a tu cielo.

He aprendido a tejer tu nombre
afincándome en el espacio
de tu historia.

Esther Ruiz.

viernes, 15 de julio de 2011

Sábana sin sombra

Hoy sé...
sin eludir el interrogante,
el peso de estas manos
a lo largo de esta piel

...sin mas respuesta,
toda tu presencia
acorrala esta soledad,
valía la pena ser feliz.

Hoy sé...
que mi propio amor
y el propio beso
afina la sábana sin sombra

la quemadura del día
entra en mis ojos y en los tuyos,
desde este mar con alma,
duermen los cuerpos sin memoria.

Esther Ruiz.

Paisaje velado.



Paisaje velado
muriendo en las playas
me hiciste de arena
...que alzabas con tus olas.

Sin otro lecho
que el ondeante
muro de la tarde
hoy te reclamo.

Los afluentes
que en mi creaste,
comprenden estos labios mudos,
cobardes y sin retorno

Volvamos al mar,
desnudos,
entre las fuertes corrientes
que un día nos parieron

Disparamos contra el puerto
la sonrisa que sala los labios,
dejando huella
sobre este brote de locura.

Paisaje velado,
entierra mi espuma y
amordaza el otoño
donde pusimos los ojos del rostro.

Esther Ruiz.

martes, 12 de julio de 2011

Acuerdos de días.

¿Hasta cuando
sangraran los dedos
de estas manos
sin acuerdos de días?

La noche me va matando,
no sé que palabras entregar
para ofrecer mi sangre
desde las palmas sin caricias

¿Hasta cuando amor,
este respirar desparejado
sin puertas de par en par,
desde esta húmeda lengua agonizante?

El tiempo no viene sobre mí,
vuela sobre todas las cosas,
inmóvil sobre su fondo,
bajo la luz que se dispersa

Esther Ruiz

viernes, 8 de julio de 2011

Mi único amor

Como si al otro lado del deseo
alguien faltase
tu obedeces

Mi único amor,
resumen de todas las cosas
nuestros deseos son centinelas

Sé lo que haras
arrojar tus sombras
y cubrirlas de ojos

Sobre la idea infinita,
inagotable de adorarte,
sin pudor contorsionas mi beso

Anárquico amor mío
¿quien acaricia tu deseo?
dentro de ti, yo.

Como si al otro lado del deseo
alguien faltase
haciéndose amar, para ser elegido.

Esther Ruiz

miércoles, 6 de julio de 2011

Mares de plata.


Mares de plata

Y quise retener tu lengua
en el hueco exacto
de forma exacta
...que guardaba el olvido

Mares de plata regaban sus sienes
blanco ceñido
a esta velocidad
abstracta de mis manos

Rodean mis dedos
la plata serena de mil batallas,
despierta desde dentro
la esencia que en manojos cura y salva

Ya se tu nombre
lo tengo retenido en mi lengua,
y cuando la noche ofrece
este perfil de océano, tiembla en tu boca.

Esther Ruiz

martes, 5 de julio de 2011

Tú...


Tú...
tronco plateado
agua contra piedra
grave acorde
ahora quiero hablarte

Tú...
ondas de otoño
poda de viejas ramas
urna que me contiene
ahora quiero hablarte

Tú...
jadear del silencio
beso doblado
cojín de nieblas matinales
tatuado anillo de mi pulgar

Requiero tus mismas cosas
y ahora...
quiero hablarte.

Esther Ruiz

domingo, 3 de julio de 2011

Venas viejas

Venas viejas

Estas venas viejas
de noches azules
inmensas,
forman el nido propio
donde duerme el alma.

En estas venas viejas
todo el otoño con sus vientos
quieren vestirte de abrazo
aunque el viento
no me entienda.

Esther Ruiz

jueves, 30 de junio de 2011

Nube alta de estío.


Nube alta de estío,
como el niño que no sueña
llega el pasado a nuestro lado,
a nuestros cielos empañados,
como un traje usado y gastado.

¿Por que de nuestra fatiga
cuando llega la noche?
entre frías piedras
con vientos fríos
arañamos la carne.

En mis dos manos
traigo la paz absoluta,
encierro en ellas la historia de otros,
amargura que transciende
en esta vida derramada

Mi mano elige
no desgarrar mas carne,
cierro postigos,
interpreta mi palabra
bien la conoces

Dolorosamente palpita el mundo,
estas dislocadas branquias
respiran entre el tonelaje
de nuestras vidas,
ahogándose frente a la tormenta.

Esther Ruiz.
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 29 de junio de 2011

Asilo.

...y pedí asilo para los sentimientos que enmarañados se agrupaban en mi pecho...

como si al otro lado del deseo
cuando la noche ofrece
formas de ola y cielo
asesinas manos que obedecen recuerdos

el infinito mundo de Dios
puede guardar el llanto geológico
perfectible sonetos de silencio
en la hora desconocida...la ausencia

suspendido instante
entre espacio que se contiene
donde se estuvo antes
y al que siempre se regresa

pedí asilo para las venas sangrantes
saturados de sabor rasgado de bocas
ya te tengo en la idea
y tú me tienes en tu sonrisa

Esther Ruiz

lunes, 27 de junio de 2011

En mi sangre.

(Por mi sangre, en mi sangre)

Seguirás viviendo
entre todas la cosas
en el corazón mudo del universo
entre las ramas el otoño,
por mas que intente despedirme,
no conseguí despojarme de la cordillera
de tus manos.

En los siglos de tristeza,
jamás me olvide de regresar a tu orilla
de pasear mis penas despojando mi carne
a jirones, en el mas triste nacimiento
de mi caminar sin tu presencia.
La imagen de tus ojos, mirada última,
resucita entre todas las cosas.

Dentro de mi desciendes,
silenciosa y mortal es la ausencia,
doloroso precio el que pagamos
en este tronco cortado predestinado a su muerte.
Estoy frente a ti, y seguirás viviendo,
el sufre grita y llora, se siente solo
la diferencia es que sé, de tu sonrisa abierta.

Nos abandono la suerte y la vida,
pero nunca me abandono tu sombra
y aunque la mañana no despierte en nuestro sueño,
me curvo bajo su peso, para regresar a la tierra
de donde nos arrancaron.
Si me ves cansada, herida, desordenada en mis ideas
es porque me resisto a dormir en este sueño que se me impuso.
 
Esther Ruiz.
 
 
 
 
 

domingo, 26 de junio de 2011

Redime...

Maldita ausencia!!

estremecen mis dedos
y en su piel insistente
el dolor de no tocarte

desde tu ala izquierda
¿cuantas horas esperan
estos dedos dormidos?

tardes solitarias
que acolchan tu nombre
en lugares deshojados diariamente.

Si me llevaras a tu lado,
si me hicieras visible,
tornaríamos nuestro caminar seguro

entre nuestros brazos,
dejaríamos brotar la sangre
bajo la piel que vibra

Maldita ausencia, ya no te quiero!
redime tus pecados
y deja que ardamos sin consumirnos.

Esther Ruiz

Palabra viva

Palabra viva
siempre respondes
a la pregunta torpe
...de mi boca.

Descendí hasta el fondo
de mi patria
para escuchar tu voz
y sentirla mía.

Palabra viva,
creo en ti y en el hombre,
y sobre sus espaldas
astilladas, hago memoria.

Enciendes la verdad
y la mentira...
junto letra y papel
pronunciando anchas sílabas

Palabra viva,
caí en el suelo
desde la carne y el hueso,
para ascender hasta tu boca

Respirando tu entraña de paz,
te amo desde hace tiempo,
siendo testigo tuyo
porque siempre me queda la palabra.

Esther Ruiz.

miércoles, 22 de junio de 2011

Artesanía.


Artesanía

Esta parte de mi
es tiempo artesano,
delicada habilidad
...inventada en tus manos.

Mi cuerpo ondula
en tu persona,
sin contención...
confidente y distinto.

Tu fascinante poder
se ciñe suntuoso
al seno del placer,
pliegues estéticos
de mi deseo

Esther Ruiz

martes, 21 de junio de 2011

camas vacías


desde esta comisura torpe
que no alcanza tu beso
anuncian el amor en quiebra,
los besos demolidos

...enormes letreros
con billetes de sueño,
marcan destinos
de besos huérfanos

tengo manos, míralas.
En ellas comenzó
el terrible daño de amarte
mañana tras mañana

y en su torpe acariciar diario,
inundaron la habitación
de camas vacías, solo sombras
en el agonizante daño de amarte

mira los ojos del recuerdo
ciegos en su fe única,
llenos de ruinas
como este absurdo recordar.

sonoro silencio...
lento como la muerte...

Esther Ruiz

Duda.


Desde la duda, te quiero,
todos los abismos
tiernos de horizonte
interrogan tus ojos,
tu sangre, tu boca
...
y en la precipitada duda
sostengo el hilo inexorable
de esta felicidad,
absoluta justicia de noche
implora el interrogante

Desde esta duda,
arrojas la sonrisa pasajera
que se esconde en tu tiempo
creyéndose de este modo,
no adorada ni querida

eres evidencia, realidad,
sangre donde nos encontramos
invisibles de paciencia y besos,
sin saber aún, que dos seres
andan buscándose.

Esther Ruiz

Naufragio.

...y dependía del pestañear lento de su alma...

y marchó
entre silencio,
entre las piedras,
...bajo el agua muda

Aceptarnos sin sonrisas
y aprender
la entraña hueca
de la mentira

Frágil continuidad
en este desorden,
vida fría,
naufragio tristísimo.

Esther Ruiz

sábado, 18 de junio de 2011

Despréndeme

No te olvides de las flores

me dices...
las bocas no tienen revés,
y por allí te tomo,
por tu boca.

Nos hemos levantado del descanso
de caminar solos,
y en el nacer de nuestro amor
nacieron todas las flores.

Despréndeme lentamente,
pétalo a pétalo
de la ropa que abrigó
la otra criatura que yo era

despréndeme lentamente
de imposibles que aprieten mis manos,
germiname sumando brazos y ramas
donde por fin, se cumplan los avisos

Esther Ruiz
 
 
 
 

viernes, 17 de junio de 2011

Te desnudo....


Te desnudo....

la precisión de tu olor
y tu mirada desnuda,
mi cuerpo oscilante
...tu aliento sin falta

combinados sonidos
entre la tersa danza
esta parte de mi
entre costilla ofrendada

Te desnudo...

habilidad artesana
de tejedoras manos
de tejedoras lenguas
en la habilidad del gesto compartido

mientras tus relieves
seducen mi boca
el derecho que reivindico
es tu absoluta entrega

Te desnudo...

deseo armonioso
de labios y piernas,
previsible muerte
de corporal signo

tu fuego divino me quema
partes en dos las esquinas
de los labios que besas,
pirueta ligera, arquitectura perfecta.

Esther Ruiz

jueves, 16 de junio de 2011

¿desde cuando me miran tus ojos?


¿desde cuando me miran tus ojos?
sin rechazar el sueño por ser sueño
quiero convencerme de que eres materia
que busca mi tierra

...todos los pactos
podría entregarlos en tu boca
resistiendo tiempos y dolor
y creciendo en su voluntad
de no soltarse

apretarte cruzado,
indisoluble abrazo de carne amada
te quiero porque mi sí te quiso,
y el milagro de tocarnos
deja nuestros nombres sobre la almohada

cuando miro tus ojos
puedo encontrarme con mi fin,
tú me inventas, tú me vives,
tú me recibes,tú me arrancas
de la sangre lenta, soledad pasada.

cuando las líneas de tus ojos
descansan sobre las mías,
ya no vivimos en la tierra, ya no...
vivimos en este latido de querencia
contestando al latido, abriendo nuestro mundo.

Esther Ruiz

miércoles, 15 de junio de 2011

Divagando


Divago...
acolchada mente
entre pedazos
de mundo

......ser uno y ser otro
ser rio
que pasea en trance
definitivo de orgullo

arista demente
dime por favor
¿de que compones tus aristas?
ebrio coraje.

te pienso...
y suspiro
entre esta calle
llena de nervios

¿que haces de las cosas
cuando en la plenitud
del combate,
a ti mismo te aniquilaste?

centinela muerto del camino
de principio retenido
y de final esperado,
resucita sobre tu propia vida

Esther Ruiz

martes, 14 de junio de 2011

Las sombras del corazón.

Sueño...
la soledad y el frio
vinieron a besarme
las sombras del corazón

No dejé dormida en el agua
la obra infinita del amor
para fingir que me quieres
porque ya habías rozado mi muerte

Me envías copias de besos
simulacros de sombras planas
sin formas...
vacías...

Allí dejo de apretar el mundo
en la pequeña forma de tus labios,
y esta noche consume sueños
inflexible mundo de negaciones

Defensa absoluta de mi ser único
ya no pregunto por mi pasado
ni espero tu presente,
atravesé mares con formas de lágrimas

Sin huellas en la carne
estas sombras me acompañan
sin alma y sin respuesta
me obligo en la fuerza del silencio.

Esther Ruiz

lunes, 13 de junio de 2011

Las manos que vencen


Las manos que vencen.

Tengo tu olor impregnado
en los nudos de mis pinceles,
cuando abrazaste mi vientre
...todos los mares fueron tuyos

Merecer tu cariño
es como explicar al alma
que se puede amar seguro,
con firmeza desde el beso

Reciclaré la soledad,
estallido en vena y sangre,
morir y callar
sobre tu mitad.

Me cautivaste en tus orillas
reclamo perfecto en tu amar perfecto
olvidando a la hija..a la madre
siendo simplemente la mujer

Cuadraste tus dedos en el templado fuego
lamiendo los huecos
de mis entrañas agradecidas,
llegando donde mi locura existe y te ama

No pretendo rescate alguno
solo firme amor en justo sentimiento,
en este mar embravecido
que brota de tu cuerpo hacia mi cuerpo

Tan fuerte y sonoro es el deseo
que despierta dormidos,
y en su olor escogido
reclama los ojos que lo observan...las manos que lo vencen.

Esther Ruiz.

viernes, 10 de junio de 2011

Vencida


Vencida

Eres un sueño
en un tiempo
y en el espacio vacío
...de tu dormido sueño
sucede el presente

cuesta tu negro silencio
impresionas incluso
al desafío frágil
que desangra la mentira
arrancando las marcas pendientes

yo que amé tanto
gimiendo en puertas,
extirpo el amor en granos
caminando sobre el infierno
quedo entre los vivos

que vacío es el eco
que llega contracorriente,
peregrino de hueso roto
sin visita definitiva
al fragmento de tu persona

me has vencido con mentira
recompongo astillas
sin idea de un Dios
sin respuesta de nadie
cansando a la muerte

Esther Ruiz

miércoles, 8 de junio de 2011

a nadie le importa....


Lo que contigo hablo a nadie le importa...

desde tu altura
los ojos orientan
la luz y el viento lento
bocas entreabiertas
se hablan y expresan.
Los versos que un día
puse en tus sienes
en forma de palabras,
fueron escritos en ti
por mi mano y mi destino.

lo que contigo hablo a nadie le importa...

ni el cartílago
de nuestras noches
ni el párrafo libre
que a ti te fue entregado,
ni el silencio que va llenando
uno del otro.
Y si pierdo la voz
escucha la letra desnuda,
sintiéndote nacido
en la mano que comparte tu vida

Entonces toda negación
termina templada
en el excelente permitir
entrando la afirmación
en mis ojos y en los tuyos.
Desdoblamos en silencio
la necesidad de proclamar el nombre,
nadie escucha...resaca silenciosa...
porque lo que contigo hablo, a nadie le importa.

Esther Ruiz
 
 
 
 

martes, 7 de junio de 2011

Te beso

Te beso

Te envuelvo los labios
reciclando el descansar
como un pasaje de sueño
esclavizado al tronco
de tu comisura.

Como exprimiendo tu lengua
te beso...
se resucitan los labios
donde encontraron la muerte
y te beso.

Eternamente sordas nuestras bocas
solo entienden de tactos
de gotas húmedas de deseo
de filamentos de lenguas enlazadas

Solo existen ellos,
nuestros labios envueltos
abriendo sin tregua
hondamente
nuestro besar nocturno.

Esther Ruiz
 

lunes, 6 de junio de 2011

Mi mar


Mi mar

Surge en mi memoria
e invoco tu nombre
mar, en ti descanso
...contra las ciencias
contra las leyes
escribo mis versos
a tientas

Empapas mi alma
cual suspiro
húmedo de recuerdos
y vuelvo a estar inmóvil
ante tu grandeza
ante este sueño azul
que baña mi consciencia

te amo desde todas tus olas
mis manos acarician tu espuma
y me siento inmortal,
queriendo morir en aquella playa
donde el amor se inventa
entre todos los infinitos
en la resistencia de mi mar.

Me atropella tu nombre
bajo mi cuerpo desnudo
el poema se fusiona con el cielo
mis manos se fusionan en tus mareas
y te estoy amando desde siempre
llevada por la voluntad
de convertirme en ola.

Esther Ruiz

domingo, 5 de junio de 2011

Morir a veces

Y desperté sobre la vida

Invente los colores
que arrasaron la blasfemia
la palabra rota
el dolor quebrado
defendiendo el preciado
ser que nos queda

Reventando el alma pesada
sangre a venas abiertas
la ceguera sin limite
de aquel limbo absurdo
de nuestra intolerancia
espíritus sin preguntas ni ruegos

Y desperté sobre la vida

limpiando el suspiro
roto en promesas
haciendo sombra al alma
amante de hoguera y humanos
como cortando la noche de tu cuerpo
teniendo que morir a veces

en el sanguíneo tinte que te acoraza
hago un alto
y te explico de donde vengo
para hacerme pensado
en tu lecho de angustia
y me ames de lejos.

Esther Ruiz

sábado, 4 de junio de 2011

Penetras el "yo"

Yo estaba allí...
presente en tu tiempo,
inagotable movimiento
entre millones de otoños,
la dulzura destilada
creció en mis venas
vertical, firme, sin limite...
sintiéndote como una sola sangre

Penetras el "yo"
para germinar el "nosotros"
no hubo fecha, ni días...
las horas las marcaban
los seres del mundo que nos contemplaban
su carne, su vida, su muerte
pero nuestros pies
pisaron el mundo desprendiendo silencios

Cada nuevo abrazo
nacía del mismo abrazo
porvenir de nuestras manos, de la calma.
Comprendí que no hay mas mente
que el lenguaje vivo,
mientras me mires con tus ojos fijos,
solamente mirándome fijamente
se hará tu voluntad, precipitada en mi cuerpo.

Esther Ruiz

jueves, 2 de junio de 2011

.....

Espesa fatiga traía el diablo, no vendo palabras, robo sueños

caían las entrañas
apretadas en el costado
el dedo en la llaga
astillas de tus huesos

soy tu grito desgarrado
en nudo que mas aprieta
honda resaca sobre tu carne
grieta en tu húmeda lengua

vivo entre la muerte
te espero con paciencia
mezclo tu miseria
con los asuntos de cada día

aprende a reconocerme
y ten siempre lista tu miseria
porque escupiré
sobre tu mas temido abandono

tu mas mínima distracción
sera mi alimento por costumbre
y cuando te hay despojado de cuanto posees
trepare por los siglos de tu existencia.

Esther Ruiz

Por tu recuerdo

Tejedores de mar adentro

delante de ellos se encuentra el abismo
artos de vivir y ansiando su propia muerte
hora tras hora, día tras día vomitáis las infamias
la tierra os crece entre los dedos,
allí donde su rastro dejaron...
todo es desierto.

No contéis conmigo
para el derroche de vanidades
acelero el dulce tiempo que nunca tendréis
no besare vuestras esquinas
ni lameré las llagas de vuestra agonía

en la ciega alegría pasada
consumiré el aire y doblare mis costillas
en esta catástrofe infinita
y cuando muera dirán: murió el poeta
pero solo TU me recordaras por lo que fui
tejedora del bolsillo de tu alma.

Esther Ruiz

Soledad

No hay mas invierno que la soledad.
Lo que funde la nieve es un amor
que se sirve del sol su intérprete (Pedro Salinas)

Tristes ojos de mar
sonámbulo que camina
esperando descansar

trenza el nudo
sin tiempo de mirar las cosas
en las tristes ramas desnudas

entre los labios crecía
esperando primaveras
dejando un rastro de lágrimas

Soledad, te nombro frente al espejo
yo soy tu desnuda muerte
y mi beso corresponde a tu sombra

soy tu nada
el secreto y la presencia vaga en tu memoria
incrustados filos de cristal

soledad..tu nombre no me espanta
encontré la raíz de tu vida
hipotermia de tu olvidada memoria

Esther Ruiz

Tejas viejas

aquella noche que llegaste
llego el tiempo
y abierto en mil heridas
y por mil guerras
mis labios reposaron
en la dulce senda besándome

eres tú y no lo sabes
donde duerme mi sosiego
y en la almohada ver nuestras frentes
sobrepuestas muestran cicatrices soledosas
eternas e intocables, cansadas

tengo una buena idea inventada para ti
has visto como llueve?
nuestras manos son como las tejas viejas
gastadas con cien llantos recorriendo sus surcos
mi idea es amarte también en esos espacios devastados

permíteme también recordarte
que mi alma te quiso y te quiere
delicadamente para que ya no duela nunca
el peso de nuestras frentes
porque en ti aprendieron mis labios a romper soledades.

Esther Ruiz

El hueco de mi ombligo

...todo quedaba en el hueco de mi ombligo..

quiero entregarte el mundo
sin diluvios ni amargos torrentes
llenando los huecos de buenas intenciones
y llegada la felicidad
se inclinará sobre mi oído

convoco el gozo de soportar la dicha
al quedarnos desnudos, de piel y carne
sin pensar en los techos agrietados
que miraremos cuando no podamos despertar juntos
porque ellos no saben que estos dos seres se buscan

y allí...en el hueco de mi ombligo
reconozcas al hombre en su nacer al amor
que nazca el advenimiento de la noche
del beso enredado de lenguas
de los labios tuyos cavando el hueco de mi ombligo

lloviéndolo todo por el gran silencio
de dos que se aman
tardaremos en vivir, pues es la muerte que deseo
tenerte enredado en el coral de mi boca
en la blanca superficie de la cama
donde sueles dormir mientras yo te miro.

Esther Ruiz

Mientras la ciudad duerme

...mientras la ciudad duerme
contemplo mi vaga imagen en los espejos
el punto indefinido que regresa en la mirada
cuando observo el fin de muchas luchas
saber que duermes me aporta calma

y en la dormida noche
romper la razón que ciega
romper memorias desdichadas
romper la muralla quebrada que ajaba el silencio
para poder ejecutar deseos

...mientras la ciudad duerme
mis miembros resucitan de sus grandes ofensas
y soy yo, de nuevo yo, restituido nombre
antiguo agravio de insondables estados
aliviadas grietas en asombros de vida.

Esther Ruiz

Para mi hijo

si ya sé...

mi nombre es indiferente
y mi rizo que ignora el viento
lleva el olor de la raíz de tu vida

he inventado todos los cuentos
en las horas de esta primavera
entre rosas y cisnes blancos

fuiste la aureola de mis ojos
desde el primer instante del encuentro
de saberte...de quererte

anuncie el momento de tu vida
en el gracioso ondear de banderas
desde el mástil gigante que sostenía la vela.

y me ceñí al talle de tu alegría
y te amé...y te amo
y en la textura de la hojas borde tu nombre

Esther Ruiz

Los SÍ

la noche comienza preguntando
si alguna vez soñando dirás que SÍ
no volver la cabeza al sueño
y dejarlo libre,suelto
corriendo hacia los motivos
de ese SÍ rotundo y contundente

la conciencia y la sombra se conocían
y perdidas entre nubes
escondieron los SÍ
para que tu los entregaras
yo los daba por perdidos
pero los SÍ nunca se pierden

se entregan venciendo la noche mas oscura
son tan ciertos como morir
y no escogen lo que declaran
solo afirman y ratifican ante el mundo
y entre los SÍ, nos damos la verdad
con un único monosílabo entregamos la eternidad

Esther Ruiz.

Contra todo pronostico

regresé habitando las letras
resurgiendo de las hojas
sueltas del calendario
al perfectible relámpago
de vuestras letras

Podría nombraros uno a uno
como autores de las lagrimas
que revelan sentimientos
nudos de letras, huellas del alma

hay un fragmento en vosotros
que invade mis sentidos
no es liquido, pues penetra hasta dentro
y rueda dentro de mi con vuestra esencia
desde la profundidad a la profundidad

y contra todo pronostico de almanaques
prendí esta noche en lo mas íntimo de mi vida
el alma desnuda ante vosotros,
la esencia de mis letras

Esther Ruiz

Las medidas del mundo

Vivimos en las medidas del mundo...
y reservamos dulzuras para ellas
con la puntualidad de lo astronómico
que pusiste entre tus ojos y mi alma

antes de conocernos
no se habían separado todavía
la tierra de los mares
tú andabas por tus labios y yo por los míos

vivimos en las medidas del mundo...
resonancia del fémur imperfecta y dolida
no hay beneficio ni duda
¿que hacer cuando el camino esta hecho?

antes de conocernos
los seres supremos no eran materia
nosotros los convertimos con nuestros labios
ciencia de signos, fragmentos únicos de identidad resuelta.

Esther Ruiz

Nuestro descanso

Mansos se agitan los besos

hundirse despacio
en la satisfacción clara
exactas las distancias
intimas palpitan

al nacer nuestro amor
concebimos las formas exactas
las bocas decían
tomando el pulso de la sonrisa

no tenemos prisión ni cadenas
tenemos largos frenesíes
impacientes de espera
y el alma mía dedicándola por completo a ti

descansa en mi
sé tú mi carne
yo seré tu quietud
y deja que nuestros cuerpos
ávidamente se encuentren

Esther Ruiz

Soneto de vida

Como si al otro lado del deseo
alguien faltase
tú te obedeces

completamente al centro
de la vida y la sangre
en esta extraviada playa

el mar humano de ayer nos ama
te ama
me ama

quedan y renuevan
recuerdos coloreados
esencia que en manojos alargan la vida

tu perfil regresa
recostado por vientos y mareas
me recuesto en tu ternura ciega

atajas la respuesta
como un Dios eres respuesta
idea esplendida de este soneto llamado VIDA!!

Esther Ruiz

De sombra y arena

De sombra y arena

La arena que te habita
solo concedería olas marinas
que lamí en ti
delatándome del sueño

vas herido por el alma
por la razón
por rutas atascadas y sin regocijo
allá mas allá el cielo y el mar se juntan

el universo trocó su giro
para ocupar el sitio que dejaste
y posada en tu sien
la sombra se hace color

Esther Ruiz

Primavera

Primavera

Desde el otro lado
duerme el sosiego
en las callejas
que del sol nos guardan

así el mundo suena
en su cansada fatiga
recordando sonidos
ábreme paso en tu camino primavera

estoy en el presente
cada hora en tu materia
regresándome al peso de tus ojos
camino de mis manos

y alcanzar conciencia
del destino porque te nombran poeta
viviendo en los dorados márgenes
dulces del tiempo sin vértigo.

Esther Ruiz

Coordenadas

...desde cualquier ángulo que marcan las coordenadas...

Tengo una alegría
reventando filamentos plateados
la palabra mima la poesía
amante rendido de alados pies

tus pupilas esconden
la piel pensante de la verdad
dedicado lecho para que vaya
sin buscar lo que parece, si no lo que es.

Razones para perderse
en este enmarañado cuento
en el que nunca perdiste el navío
porque la noche siempre espera con su propia sombra

bello es el rostro de la alegría
y en lacónica voz te digo:
cuartea esta ciudad conquistada por enemigos
solitaria y deseosa deidad en el ombligo del mundo

Esther Ruiz.

Interposición

Somos nosotros queriéndonos
interposición entre tú y tú
cuando el día va diciendo
las cosas que tu piensas

Alargando las manos
distancia de años, cielos, luz
con gritar el nombre
tus ojos contestarían

Y aunque entreguemos a los días
los ojos, los cielos, los mares
no te equivoques nunca
solo nuestras son la orillas y el vértigo.

Ya perdonamos al mundo
ruinas de nombres se alzaron temerosos
en marcas leves de sus ansias
y en los intentos, muere mortal el día.

Esther Ruiz

Filosofías concéntricas

Razones para romper norma y rey
agravio pagado de fierro y cemento
filosofías concéntricas
giraste en mis manos

Llegaba el sueño
tú eres posible
porque te hago realísima realidad
y te beso limpiamente

Ni vencedores ni vencidos
concédeme inviernos
y adapta el breve espacio de nuestras vidas
comprobando la temperatura del beso

Profundidad de quien soy
las palabras miman esta poesía
que no salva nada
solamente a nosotros

Esther Ruiz

De sentimiento

DE SENTIMIENTO

ya no pongo los pies
sobre el infierno
porque a veces
fue allí donde viví

para prolongar la aniquilación
del tiempo
coagulado modelo
de designios con precio

golpe arrebatado
sin idea de un Dios
sin respuestas de nadie
arañada pena de clavos trepadores.

del silencio me pierdo
esos zapatos ya no me pertenecen
clandestino en la noche
viajas entre el sueño

singular huella del alma
por rincones del momento
en realidad
el cielo inventara naufragios sin mar...

Esther Ruiz

Lamento

Anide en aquel vuelo que retenías
nada impedía el suicidio de quererte
ni el lejano batir de mis alas.
De esta forma le crecieron ojos a mi sueño
y dedos a mis manos
crecieron los campos de trigo
que germinaba tu lamento


Esther Ruiz

Tus ojos

Fieros y hambrientos aparecieron ante mi
tus ojos...

Exclamaciones en formas de versos volaban sobre nosotros
nuestras miradas despojando la noche

Cautivadores eternos en el país de nunca jamás
tus ojos....

abrían cortinas entre el humo de las mañanas
y observarlos...
y perderme detrás de su manto
entre la bruma miel de tu mirada

perderme en ese adorable pretexto
tu boca.
Esther Ruiz

Nunca confundí

Nunca confundí tu boca
porque sé donde estuve contigo,
la comisura de tus labios
siempre supo donde te esperaría

en lo mas hondo de ti
me explicas los destinos,
las causas de amarme,
la esencia de tu amor por mi amor

Nunca confundí tu boca
me sobran los labios en este mundo tuyo
para sentirme en ti, tuya
ofreciéndote los labios del porvenir

tus prontos forman la superficie de mis manos,
la línea de mi vida,
engarzado musgo a mi roca,
inexorable entrega que respira...

Nunca confundí tu boca
y girando lentamente los párpados
retengo el viento lento
desde esta pequeña propiedad de cielo

cartílago de mi deseo
aprendí a reconocer tus labios entre todos
aprendí los elementos de tus entrañas
aprendí tu primigenio aliento.

Esther Ruiz

Alma vacía

Que hipócrita es el alma vacía...

las cosas irreales
también forman planetas
hacen palpitar el mundo
en húmedas albas silenciosas

vuelve a ser tarde
delante siempre tengo los ojos
rodeados de murallas
dando muerte a su propio nervio

no es preciso que seamos lo que fuimos
tú siempre dormías
cuando yo estaba en vela
gritos dolorosos segaban mi pecho

estamos fatigados
de las estelas del camino
se desdicen las promesas
e incluso la alegría de aquel secreto

manadas de hienas esperan los despojos
ya no eres un alma serena
y mi carne solo contestaría la pena
obstáculo de mi esperanza

pero que nadie piense que me dí por vencida
ni la muerte podrá
con estas lagrimas cansadas,
aposté por una carta muy alta.

Esther Ruiz

Alma antigua

 Alma antigua

Corazón pensante
solo amas los ángulos
tiempo de constelaciones
tiene calor tus pasos

dentro de la piel
el instante alucinado
tiene calor y color
no solo hay misterio

tu vida y tu gramática
contienen los espacios
hay un fragmento de ti
en la mirada que abunda

amo tus ondulaciones
esas de tu sonrisa
alma antigua que hablas a solas
en este borde nuevo del mundo.

Esther Ruiz.